Colección Cardinal

Cardinal
La diseñadora barcelonesa presenta una colección creada a base de materiales llegados de los cuatro puntos cardinales

Cual Theda Bara en sus mudos éxitos cinematográficos, nos envolvemos en suntuosos collares para sentirnos como una auténtica Salomé o Cleopatra. El surrealismo de Wostell, la feminidad decadente de las fotografías de Man Ray o los viejos anuncios orientales son las fuentes de inspiración de estas piezas que con sus eclécticas mezclas nos hacen llegar aires innovadores pero con sabor añejo.



Colores cálidos y mediterráneos chocan armónicamente con tonos flúor y energéticos entrelazándose con metros y metros de cadenas de diferentes grosores y materiales. Medallones de cloisonné, piezas de hueso y minerales como la ágata conforman abalorios para mujeres carismáticas.


Theda, Lucía, Lin, Jana, Miroslava... son nombres de collares y anillos pero también de mujeres, con personalidad e inquietudes, conscientes de su futuro pero sin olvidar su pasado. En definitiva, mujeres Atina Barcelona.


Atina Barcelona: “Nuestro presente está hecho con piezas del pasado”

Materiales muy especiales, llegados de los cuatro puntos cardinales, conforman una colección de abalorios para vestir a las mujeres de todo el mundo. La reutilización de materiales de todo tipo, que caracteriza el espíritu sostenible de las piezas de Atina Barcelona, nos lleva esta vez a África, China, al lejano oeste americano o a los Encantes y anticuarios de su propia ciudad.

Siguiendo su línea de marca sostenible, los materiales utilizados no contienen plomo, cadmio ni níquel, son fácilmente reciclables y se han evitado los plásticos. Fiel a su concepto, y reutilizando piezas antiguas, la diseñadora otorga una nueva historia a objetos ya obsoletos, alargando su vida útil y sumándose al espíritu del movimiento dormandise.